Hoy es el día internacional contra la violencia de género, contra la violencia hacia las mujeres. El día 14 de Octubre escribí una entrada acerca de este tema. 55 mujeres habían sido asesinadas por entonces, 64 a día de hoy. Supongo que un día como hoy está hecho en gran medida para hacer una reflexión conjunta acerca de en qué punto estamos ahora mismo.Cualquier persona con el más mínimo de sensibilidad se escandalizará al oir estas cifras, que seguro que para finales de año han aumentado .

La violencia hacia las mujeres tiene la característica de ser universal, de afectar a mujeres adultas, ancianas e incluso a niñas y bebés, da igual que seas rica y famosa o no tengas ni para acabar el mes, no importa que vivas en Suecia o en Kuala Lumpur, cualquier mujer puede sufrirla, cuanto más aquellas que no han tenido una educación responsable en las que se las explique que tod@s somos iguales y nadie tiene el derecho de golpear, humillar, anular…a ninguna persona.

La educación es la mejor herramienta que tenemos para erradicar esta pandemia. Es fundamental que desde niñ@s aprendamos a respetarnos, a relacionarnos sin violencia, a destruir los estereotipos que tanto daño nos han hecho y que se siguen repitiendo a pesar de que muchos de los padres y madres actuales son jóvenes ya concienciados con el problema.

No sólo la violencia de género es el maltrato físico y psicológico. Los gobiernos no deben tratar el problema de la igualdad como un problema de segunda, que en épocas de crisis se pueda prescindir del apoyo previo que se le venía dando. La supresión del Ministerio de Igualdad y la no ampliación del permiso de paternidad son dos ejemplos de lo que no se debe hacer si de verdad hay un compromiso real para conseguir la igualdad. Que alcaldes, escritores, comentaristas en debates televisivos vomiten comentarios de lo más deleznables  es una agresión para toda la ciudadanía, y que los mantengan en sus cargos una demostración de la poca importancia que ciertos sectores le dan al tema, aunque seguro que hoy el propio alcalde en cuestión lee manifiestos y estará presente en actos para intentar erradicar una violencia que él mismo consigue perpetuar. Y qué decir de la poca sensibilidad de ciertos jueces y juezas, la única esperanza de las víctimas, que en muchos casos no se ven respaldadas ni apoyadas por la propia justicia, y no hay más que leer la prensa un día cualquiera…

Pero debemos tener esperanza y pensar en un futuro donde hombres y mujeres se relacionen de igual a igual, con respeto y en una convivencia sin violencia. Porque cuando maltratan a una mujer nos maltratan a tod@s.